¿Por qué me cuesta tanto decir que no? Cómo poner límites sin sentirme culpable
BIENESTAR EMOCIONAL · EMOCIONES Y RELACIONES ¿Por qué me cuesta tanto decir que no? Cómo poner límites sin sentirme culpable Hay veces que alguien te pide un favor y, aunque estás cansada, tienes mil cosas pendientes o simplemente no te apetece, acabas diciendo que sí. En ese momento quizá te parece lo más fácil, pero después llega esa sensación de agobio, de haberte comprometido a algo que no querías hacer o de haber vuelto a dejarte para el final. Y entonces aparece la pregunta: ¿por qué me cuesta tanto decir que no si, en el fondo, sé que tengo derecho a hacerlo? Poner límites parece sencillo cuando lo pensamos desde fuera. Sin embargo, cuando tenemos delante a una persona que queremos, alguien a quien no queremos decepcionar o una situación en la que tememos quedar mal, la cosa cambia. En este artículo vamos a hablar de por qué sucede, qué papel puede tener la culpa y cómo empezar a decir que no sin sentir que estás haciendo algo malo. ...