Port Aventura en Navidad: nuestra experiencia real en familia (Gold River y Ferrari Land)

🎄  Port Aventura… con la Navidad a medias

Este año volvimos a nuestra escapada navideña de siempre. Esa que ya es tradición familiar, esa a la que vamos con ilusión extra porque Port Aventura en Navidad suele ser magia. Además, veníamos con más ganas todavía porque el año pasado no pudimos hacerla.

Pero nada más llegar al hotel, todos tuvimos la misma sensación: 

“Vale… sí, es Navidad. Pero no del todo.”

El ambiente estaba flojito, el funcionamiento a medio gas y esa chispa que otros años te recibe nada más entrar… este año no apareció.


      Chloe y Mario posando entre grandes bolas de Navidad en PortAventura Tarragona durante la temporada navideña Vista del lago Mediterrània en Port Aventura Tarragona con las montañas rusas Furius Baco y Red Force de fondo


                                    

🏨 Hotel Gold River… apagado y sin magia

El Hotel Gold River siempre había sido parte fundamental del encanto. Llegar y sentir la Navidad a lo grande. Pero esta vez no fue así.

La decoración navideña era pobre, casi inexistente: cuatro árboles con luces (sin una triste bola), pocos detalles y cero sensación de fiesta. Otros años, la balconada del edificio estaba decorada planta por planta con guirnaldas, el hall tenía árboles preciosos llenos de adornos y el exterior lucía ese gran árbol navideño tan característico.

Este año… empezaron a montarlo la segunda noche. Y cuando nos fuimos, seguía sin decorar.

            


Y ojo, porque también nos hemos alojado en el Hotel Colorado Creek, que recomiendo muchísimo. ¿Mejor? Sí. Mejor calidad de comida en el buffet, menos gente, habitaciones más cuidadas y un ambiente más tranquilo. Se nota cuando pagas un poco más.

Aun así, el Gold River sigue siendo muy buena opción si quieres gastar algo menos: acceso directo al parque, tematización del oeste que mola mucho y habitaciones cómodas. De hecho, la habitación estaba genial y nos tocó unas vistas preciosas. Eso sí, nos la dieron a las 15:00 y la consigna era de pago, así que dejamos la maleta en el coche y nos fuimos directos al parque.

             

                        

📌 Y aquí viene la reflexión clave:

Si anuncias temporada navideña del 22 de noviembre al 6 de enero, lo lógico es que desde el primer día esté puesta toda la decoración de Navidad. Nuestra sensación fue que aún estaban en pleno proceso de activar ese ambiente.

Nosotros fuimos del jueves 27 de noviembre al sábado 29. Siempre intentamos ir en días laborables, porque hay mucha menos gente y la experiencia se disfruta mucho más. Y aquí va un dato importante por si estás pensando en ir: reservamos casi con un año de antelación. Sale muchísimo más barato. En Port Aventura, cuanto antes reservas, mejor precio.

Y siempre reservamos directamente en la web de PortAventura World.


🎢🎠 Entrada al parque y atracciones

El parque abría a las 10:30, pero las atracciones iban arrancando por fases: algunas a las 11:00, otras a las 12:00 y otras directamente no abrían entre semana. Los espectáculos importantes, solo en fin de semana. Todo el parque no está operativo a la hora de apertura, y eso es un puntazo negativo.

Nada más llegar fuimos a Sésamo Aventura para subir a Street Mission, que a Mario le encanta y suele tener cola. Hasta ahí, bien.

Mario y su prima Desiree junto al árbol de Navidad en Sésamo Aventura, PortAventura TarragonaMario montando en la atracción Street Mission en Sésamo Aventura, PortAventura Tarragona

Atracciones cerradas por “parada técnica”, otras que solo funcionan ciertos días… y la sensación constante de estar esperando.

Y para muestra, un botón:

                                                            

Pero no todo iba a ser negativo. Nos subimos a atracciones top como Shambhala, una de mis preferidas, Dragon KhanHurakan Condor, Furius Baco, Stampida y Uncharted, que me flipa también. Incluso convencimos a Mario para subirse… y no la recordaba tan fuerte para un niño que acaba de cumplir 6 años y que no le van las emociones fuertes. Qué mal rato pasó… y qué remordimiento el mío. Se me hizo eterna 😅. Chloe que es mas mayor disfruto muchísimo, a ella le va la marcha.

                                                    Atracciones Sàmbala y Dragón Khan en PortAventura Tarragona vistas desde el parque

Probamos la atracción nueva de realidad virtual y nos encantó. Se llama Expedición ULUM y es una experiencia diferente a todo lo demás del parque. Va con reserva previa, que se hace a través de la app de Port Aventura, porque el aforo es limitado. Nosotros conseguimos subir tres veces, así que imagínate si nos gustó. La experiencia va de una expedición jurásica en la que te pones unas gafas y te metes de lleno en la aventura, es muy inmersiva y se disfruta muchísimo, tanto adultos como niños.

Como comentaba antes, estuvimos por Sésamo Aventura y vimos el espectáculo navideño que hacen con todos los personajes. Es igual que otros años, pero está entretenido para los peques. También nos subimos a alguna atracción de allí con Mario. 

Por el parque tambien te ibas encontrando con personajes  (Woody, Epi y Blas), detalle que siempre suma.

       Chloe y Mario posando con los personajes Epi y Blas en PortAventura Tarragona Mario posando con Woody, el Pájaro Loco, en PortAventura Tarragona


Lo que nos gusta mucho es el Bosque Encantado, nada más poner un pie dentro te metes en un mundo de magia 🎄✨. Mario estaba emocionadísimo, se sentía súper importante porque es el peque de la familia, y solo entrar le entregan el cascabel de Rudolf y su misión es llevárselo a Sr. Golosina. 

Vas pasando por diferentes rincones llenos de luces, personajes fantásticos y sorpresas que hacen que te sientas dentro de un cuento navideño. Todo está pensado para que los peques se sientan protagonistas y disfruten cada detalle. Al final del recorrido, llegamos a la casa de Papá Noel, donde nos hicimos nuestra tradicional foto familiar navideña, un recuerdo que cada año guardamos con cariño. 

 

Algo que hay que tener en cuenta si vas en temporada navideña es que las atracciones de agua no están en funcionamiento 💦❄️. Esto significa que Tutuki Splash, Grand Canyon Rapids y Silver River Flume (los tronquitos) están cerradas.



Otra cosa que este año no estaba en funcionamiento y que nosotros siempre nos subíamos porque nos encantaba es el tren de vapor 🚂que recorre el parque y conecta varias zonas como Mediterrània, Sésamo Aventura y Far West. Es ese paseíto tranquilo y bonito que a nosotros siempre nos ha gustado, porque te da otra perspectiva del parque.

El Templo del Fuego, llevábamos años sin coincidir con su apertura en Navidad, así que cuando vimos que el sábado sí abría, nos hizo ilusión. Hasta que llegó el famoso “fallo técnico”. Plan cancelado.

Decidimos esperar al espectáculo del teatro de la china que era a las 15:00 (también solo en fin de semana), pero el parque estaba a rebosar, colas interminables y nosotros ya arrastrábamos dos días de cansancio. Ya nos fuimos para casa.




🏎️ Ferrari Land (viernes)

Fuimos el viernes de 18:00 a 22:00. El horario… curioso. Port Aventura cerraba a las 18:30, así que básicamente todo el mundo sale de allí y entra en Ferrari Land. Estrategia clara para no tener el parque vacío.

Fuimos por el Red Force y por Flying Dreams, una atracción muy chula. Pero otra vez: cola, espera… y fallo técnico.

Entre el cansancio, el frío y el hartazgo general, decidimos volver al hotel.



 Pensión completa: ¿merece la pena?

Íbamos con pensión completa. Desayuno y cena en el hotel, tipo buffet: bien organizado, personal muy amable y comida correcta. Para mí, lo mejor sin duda fue el desayuno, con mucha variedad.

La comida era en el parque. El menú adulto incluía primero, segundo, postre y bebida; el infantil un plato a elegir, postre y bebida.

El jueves comimos en La Cantina, que nos encanta: ambiente animado, espectáculo incluido y opciones que siempre funcionan. No falla, totalmente recomendable.

El viernes comimos en The Old Steak House. Las opciones no nos convencieron tanto y, aunque otros años había espectáculo, esta vez no lo hicieron.

                               


💬 Sensación general

En definitiva, Port Aventura en Navidad tiene potencial de sobra, pero se queda a medio gas. Se nota que haría falta una mayor inversión en decoración y ambientación: más detalles, más mimo y, sobre todo, una renovación de los personajes (vestuario, disfraces, puesta en escena…). Con un poco más de apuesta en este aspecto, la experiencia podría ser realmente espectacular y marcar la diferencia en una época tan mágica.

No lo hemos pasado mal. Estábamos en familia, y eso siempre lo hace especial. Pero nos hemos quedado con un sabor agridulce. La sensación es clara: entre semana, como hay menos gente, el parque no funciona al 100%. No les sale a cuenta. Y se nota. 

Port Aventura antes nos enamoraba. Este año nos ha cansado.

Fuimos 18 adultos y 5 niños, y todos coincidimos:

👉 El año que viene haremos un break de Port Aventura.


“A veces no se trata de volver a los sitios que nos gustaban, sino de aceptar que ya no nos hacen sentir lo mismo.” 💭


 


Y ahora te leo 👇 ¿Has ido a Port Aventura en Navidad últimamente? ¿Te has sentido igual o lo has vivido diferente? Cuéntamelo en comentarios, que compartir experiencias también ayuda a decidir mejor la próxima escapada 🎢✨



Comentarios

  1. Cristina Campos García12/21/2025 11:15 p. m.

    Ostras!! Cada día escucho comentarios parecidos, que está cayendo mucho el parque…

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    1. Totalmente, Port Aventura tiene un potencial brutal, pero se nota muchísimo que necesita una inversión clara en actualizar decoración, ambientación y detalles✨. Gracias por pasarte y comentar ❤️

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